Más allá de las explicaciones que parecerían ofrecer  un panorama halagüeño, las cesantías se produjeron en dos empresas. 85 despidos fueron notificados en “Granjas Riojanas” y otros 25 en “La Rioja Vitícola”.

Desde el gobierno se aduce que estos despidos responden a la crisis económica por la que está atravesando el sector productivo.

Desde hace tiempo, la hemorragia de cesantías en el ámbito empresarial- industrial continúa su inercia, especialmente en las empresas radicadas en el parque industrial, bajo los beneficios de la derogada ley 22.021. Ahora el sector de las SAPEM, continúa corriendo la misma suerte; por lo menos es lo que se aducen los funcionarios provinciales del área.

La reestructuración de algunas de las Sociedades del Estado, pasa por los despidos o la cesantías de los empleados, tendencia que marca una abrupta profundización. Nada se sabe de los costos en otros ordenes que se pudieran morigerar para que la pérdida de trabajo no se consume, sin embargo funcionarios provinciales del área, no tienen inconvenientes  en  señalar que “lamentablemente se están tomando decisiones difíciles, seriamente analizadas, para tratar de coordinar las necesidades de inversión y de financiamiento de gastos corrientes de las empresas del Estado con los excedentes de recursos con que cuenta el Estado provincial una vez que este tiene cubierto el presupuesto que destina a salud, educación, seguridad y justicia de sus habitantes”.

Paradójicamente a la conocida medida de despedir y cesantear, señalan que “todos los esfuerzos y modificaciones que se adopten tienen como objetivo preservar la herramienta de desarrollo económico en su integridad, preservando el mantenimiento de los puestos de trabajo. De La Rioja Vitícola se despidieron a 25 personas y en Granjas Riojanas se ha tomado la difícil decisión de achicar la planta en 85 trabajadores”.

“En este último caso hay una crisis avícola a nivel nacional y con esto se están reestructurando sus operaciones productivas y comerciales, ajustándonos a lo que el mercado demanda; se intenta cambiar el rumbo y generar riqueza (no para ahorrar sino para asegurar crecimiento e inversión)”.

Además, agregó que en “otras empresas, donde el mercado no era el problema, también se reestructuraron operativamente buscando mejorar su rentabilidad y sin afectar recursos humanos. Ser rentable en nuestras empresas asegura crecimiento y sostenimiento de la actividad y además potenciar el financiamiento de otras empresas que puedan tener desequilibrios estacionales”.

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