Skip to Content

Monday, December 10th, 2018
River-Boca se jugará en el Santiago Bernabéu de Madrid el 9 de diciembre

River-Boca se jugará en el Santiago Bernabéu de Madrid el 9 de diciembre

 

Madrid picó en punta y, tras el fallo de la Unidad Disciplinaria de la Conmebol, se convirtió en el escenario de la revancha del River-Boca, por la final de la Copa Libertadores. El campeón de América saldrá de un duelo en el Santiago Bernabéu que se jugará el domingo 9 de diciembre a las 16.30 de la Argentina.

 

¿Cómo llegó Madrid a la consideración de la Conmebol? La primera versión indica que Gianni Infantino habló con Alejandro Domínguez y le pidió que la final de la Copa Libertadores se dispute en España. Más precisamente en Madrid. La Real Federación Española de Fútbol, la misma que puso el grito en el cielo para evitar que Girona-Barcelona se juegue en Miami, es la que habría metido la cola con una invitación formal que llegó a la Conmebol en las últimas horas.

 

Ahora el tema a resolver será la seguridad. Es que si se define que se jugará con ambas parcialidades, en la Argentina quieren asegurarse que habrá un fuerte derecho de admisión para las barras, ya que no quieren que haya incidentes en territorio europeo.

 

Algo más: River y Boca tienen una fuerte presencia con peñas y filiales en el Viejo Continente y estiman un movimiento cercano a las 10 mil personas hacia Madrid.

 

Había surgido en las últimas horas París, la capital francesa, que contaba con el impulso de Qatar Airways como patrocinante. Es la misma empresa, sponsor de la Conmebol, que pretendía que la final se jugara en Doha. Pero parece que sedujo mucho más la propuesta de Madrid.

 

Hay otra versión que desliga totalmente a Infantino de las negociaciones para llevar la final a España. El presidente de la FIFA llegó a la Argentina a las 6.20 de la mañana. Fue recibido por Fernando Marín, hombre muy cercano a Mauricio Macri, quien lo acompañó hasta el hotel Mío, de la avenida Quintana, en el barrio porteño de Recoleta. Participará de una serie de encuentros que forman parte de la cumbre del G20.

 

Infantino dejó trascender que “es una pena que la final no se juegue en la Argentina”. Y se despegó de la influencia que le adjudican algunos medios sobre lo que decidirá la Conmebol. “No quiero opinar”, sentenció el suizo.

 

Aunque el dinero que ofrece Qatar sedujo rápidamente, al paraguayo Domínguez le hicieron entender que una final argentina se jugara tan lejos del país y del continente era una señal de debilidad política.

 

Fue así cómo se colaron en las consideraciones Madrid y París. La capital española finalmente prevaleció. Es un epicentro del fútbol mundial, donde además se habla el mismo idioma que en gran parte de Sudamérica.

 

El 9 de diciembre, a diez mil kilómetros de Buenos Aires, la pelota rodará en el Santiago Bernabéu con dos actores conocidos pero inesperados.

Anterior
Siguiente