Así lo referenció director de vectores, Guido Acosta, quien explicó a Radio municipal que fueron remitidas 7 especies para análisis de laboratorio. Cinco de las cuales eran vinchucas “y por suerte ninguna presentaba la presencia del vector de contagio del denominado mal de chagas. Las otras dos especies son de insectos hematófago de características parecidas “comúnmente denominadas “chinches del árbol”.

El funcionario señaló que se aplica un proptocolo que establece la nación y mientras tanto seguimos esa vieja premisa “mejor que curar es prevenir”. Se realiza un rociado químico para causar irritación y provocar que la vinchuca salga del lugar en donde está alojada y luego se le aplica los químicos para su exterminio”, señaló.

En zonas de capital e interior hay que tener precaución con construcciones con paredes de adobes, ranchos con techos de paja, entre otros.

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